Atlas Lingüísticos: Descubre las características específicas de nuestro idioma

Descubre como varía dependiendo de la región analizada

¿Qué es un atlas lingüístico?

La Geografía Lingüística se ocupa de estudiar la lengua viva en su variación espacial y lo hace con una metodología estricta que asegura la fiabilidad de sus datos. La confección de los atlas lingüísticos consiste en la presentación de esos datos en mapas, y casi siempre en transcripción fonética.

Es evidente que estos mapas no abarcan todo el léxico, pero sí una parte significativa del léxico de los hablantes de una región. Ese léxico se obtiene a partir de un cuestionario estructurado por campos, donde los conceptos se relacionan unos con otros, de ahí que un buen cuestionario resulte una guía de conversación relativamente fluida entre encuestador e informante sobre la realidad en la que vive la comunidad que se estudia.

Las preguntas en las que se basan los mapas se hacen en los puntos previamente seleccionados para estudiar el territorio, y en todos se hacen de la misma forma, lo que asegura resultados comparables. Además, en cada localidad hay constancia de quién hizo la encuesta, quién la respondió, en qué fecha, y el conjunto de las encuestas de un atlas se enmarca en una sincronía convenida.

Así pues, un mapa lingüístico proporciona una información viva y comparable que no se puede obtener a partir de monografías.

Utilidad de los atlas lingüísticos

Un mapa lingüístico proporciona una información viva y comparable que no se puede obtener a partir de monografías. Un atlas lingüístico aporta:

—  Evidencia que una palabra existe. También son muy interesantes los datos negativos.

—  Localiza una palabra en el espacio, lo que permite estudiar su área de uso, sacar conclusiones sobre si está en regresión o en expansión y delimitar geosinónimos.

—  Presenta las variantes de una misma palabra. La gran riqueza de los atlas es que recogen lo oral.

—  Cartografía las palabras en una red de relaciones semánticas, y eso permite identificar deslizamientos semánticos.

—  Documenta la convivencia real de unas palabras con otras, por ejemplo, en áreas de contacto lingüístico, de transición entre un área léxica y otra o en procesos de sustitución de una palabra por otra nueva.

—  Señala, con una serie de marcas, el grado de vitalidad o de envejecimiento de las palabras y, en ocasiones, también cuáles prefieren y cuáles rechazan los informantes.

—  Y, a través de sus notas, aportan apoyo metalingüístico o etnolingüístico a partir de las respuestas de los propios hablantes.

La introducción aquí mostrada (¿Qué es un atlas lingüístico? y Utilidad de los atlas lingüísticos) ha sido extraída de la siguiente fuente:

GARCÍA MOUTON, P. Si el DRAE utilizase los atlas lingüísticos...: Un ejemplo aragonés. 
Disponible en el enlace: http://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/29/95/23garciamouton.pdf